Después de la muerte

La muerte se considera la interrupción de la vida y es un fenómeno irreversible para cualquier ser vivo. Fisiológicamente una persona se encuentra muerta cuando no se registra actividad cerebral y cardíaca. Existen casos de personas en donde el corazón late, pero el cerebro está muerto y son muy discutidos estos temas ya que moralmente puede considerarse a la persona viva o muerta. Pero últimamente la muerte médicamente irreversible del cerebro se considera muerte.

Playa abandonada

En el preciso momento de la muerte en el cuerpo se empiezan a notar los cambios: baja la temperatura, se coagula la sangre, etc. temas que la ciencia debe tratar. Pero, ¿que hay después de la vida?
Todas las religiones y la mayoría de las creencias están seguros que la vida no termina con la muerte física de la gente. Pero no sólo se cree en esto porque hay testimonios que lo comprueban, sino que está en el ser del humano sentir que todo lo que hace vale la pena, que la muerte no es el fin de todo, que algo más allá hará continuar otra vida.
En general las creencias se apegan a lo siguiente: El hombre está formado por cuerpo y alma (dualidad), y la muerte consiste en la separación definitiva (finalmente con retorno para los cristianos) del cuerpo con el alma. El alma en ese momento va hacia un determinado lugar, lugar que variará dependiendo de la creencia o religión.

Vida después de la muerte

Todos hemos oído hablar sobre esta cuestión, personas que aseguran haber visto un gran túnel que los llevaba a un lugar hermoso. Los ECM o Experiencias de Casi-Muerte no son muy frecuentes, se dan en ciertas situaciones límites y muy especiales, pero son visiones de la muerte, o simplemente son alucinaciones de la mente en un estado crítico.

El tema no es actual, sino que ya se trataba en las civilizaciones milenarias como la egipcia. A finales del siglo diecinueve, se comenzó a recopilar relatos de otras personas que, tras un accidente, habían experimentado un ECM. Los relatos obtenidos por diversos científicos eran muy similares entre sí, como ocurre en la actualidad; la mayoría experimentaba sensación de amor y no sentían dolor alguno, otros observaban toda su vida en una escena y a veces las personas veían una luz enceguecedora que emergía de un túnel.

Tiempo después, descubrieron a principios del siglo veinte que los enfermos con una enfermedad terminal veían a parientes o amigos que ya habían fallecido, los cuáles se presentaban a éstos con el objetivo de ayudarlos en el viaje hacia la vida eterna. Existen otros relatos de personas que han visto la muerte, y coinciden describiendo el viaje de su alma junto a sus seres queridos. Quizás influenciados por el mal estar de los últimos momentos o algún tipo de medicamento, pero según Karlis Osis, después de rigurosos estudios a sus pacientes, dijo que los medicamentos y los estados de fiebre, no provocan aumento de estas visiones, sino por el contrario, los disminuyen.

¿Qué sucede cuando morimos?

La creencia general es que cuando morimos el lazo que nos unía con nuestro cuerpo vivo se rompe y nuestra alma se desprende hacia un camino, (según la religión cristiana) hacia el cielo, al purgatorio o al infierno según la vida terrenal que llevamos. En el camino hacia el paraíso vemos nuestra vida de forma rápida, según los testimonios recogidos, donde nos muestran lo malo y lo buenos de nuestra vida sin ningún reproche o castigo por estas.

Es sabido que las creencias religiosas y sociales no influyen en estos casos. El sexo, la edad, las creencias religiosas, la cultura y la economía no actuan sobre los ECM. Y esta fue la misma conclusión que llegaron muchos otros científicos en diferentes investigaciones a nivel internacional.

Corazón perdido

Puntos y clasificaciones de los ECM

Un ECM consta de tres partes según la psiquiatra: La primera la llamó resistencia, en ese estado se siente miedo a morir, y se lucha por la vida, pero finalmente se acepta la situación que se vive. La segunda parte la llamó revisión de la vida, se siente paz y se reviven los momentos más importantes de su vida. La última parte es la trascendencia, se experimentan estados de alta felicidad y gran claridad mental.

El autor del best seller "Vida después de la vida", tras analizar muchos testimonios de ECM, pudo separar tres tipos de casos: Las personas declaradas clínicamente muertas y luego reanimadas, los que perdieron la conciencia a raíz de un accidente grave y los agonizantes que son capaces de narrar lo que experimentan.
Los primeros tipos pueden considerarse como los estados más difíciles de explicar, ya que las personas han muerto, no se le puede atribuir muchas alteraciones psicológicas, ni el efecto de medicamentos. En cambio, a los del segundo tipo se les puede dar una explicación: Tal vez por el estado en que se encuentran, la mente alucina o la persona puede tener un desdoblamiento inconsciente. Por ejemplo, una persona aseguró haber ascendido al cielo y poder ver el universo desde una perspectiva astronáutica, como suele suceder en los viajes astrales. Los del tercer tipo también pueden tener alucinaciones por el estado crítico en que se encuentran. Todo son solamente hipótesis.
Muchas personas han llegado ha ciertos puntos en su viaje, normalmente no pasan completamente el túnel. Pero quienes atraviesan el portal, dicen haber visto ciudades de belleza inenarrable, sentimiento de amor y paz permanente inigualable para un ser vivo y como si esto fuera poco, no sienten dolor alguno y tienen mucha claridad mental. Normalmente los que llegan a estas etapas no quieren regresar, pero alguien les dice que no ha llegado el momento de su muerte. También les dan a elegir entre quedarse o volver a la vida terrenal, tal vez muchas personas eligen lo primero pero nunca nos enteraremos.

El regreso es desagradable, pero cuando lo hacen, sienten que su forma de pensar ha cambiado notablemente, aprecian más la vida y no temen tanto a la muerte.

La gran mayoría de las personas le tienen miedo a la muerte, tal vez por ignorancia y falta de conocimientos sobre lo que nos puede pasar; o tal vez el miedo a la muerte nos llegue por un instinto natural, la naturaleza humana no la acepta. Lo único que podemos hacer es vivir lo que mejor podemos y sabemos vivir, y esperemos lo inevitable lo mejor que podamos...

La fuente de todas las miserias no es la muerte, sino el miedo a morir.

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