Beneficios del ejercicio

En la actualidad, uno de los problemas que se nos presentan es la vida sedentaria, puesto que las obligaciones diarias no dejan demasiado espacio para poder llevar a cabo la práctica de alguna actividad deportiva. Debemos aprovechar cualquier situación cotidiana que nos permita realizar el ejercicio básico diario.

Ejercicio físico

Un ejercicio físico regular contribuye a combatir múltiples factores del organismo, al actuar directamente sobre el corazón y los vasos sanguíneos, es uno de los elementos más eficaces para prevenir la aparición y la progresión de la enfermedad. En las personas que ya han sufrido una enfermedad cardíaca, se ha comprobado que el ejercicio colabora en el tratamiento, mejorando la calidad y cantidad de años vividos.
Los beneficios del ejercicio físico no están solamente relacionados con la prevención de las enfermedades cardíacas. Los individuos que llevan un estilo de vida más activo se sienten mejor y producen en su cuerpo una resistencia superior ante las distintas agresiones que la vida y el paso de los años provocan. Los adultos que conservan una vida activa llegan a edades mayores con mejor predisposición al trabajo y menor dependencia de aquellos que los rodean.
Se han comprobado efectos beneficiosos del ejercicio sobre la conservación de la densidad de los huesos con un alto impacto en la prevención de la osteoporosis. Diferentes dolores articulares y musculares se ven aliviados por sesiones especiales de ejercicios y la vida activa previene la aparición de este tipo de molestias.

Los trastornos venosos de las piernas encuentran en la actividad física una de las más importantes y probadas formas de tratamiento. Las molestias físicas y los problemas estéticos que genera la insuficiencia venosa en miles de mujeres pueden ser prevenidos y tratados con programas adecuados de ejercicios físicos.

Pero no todo termina aquí: existe una relación positiva entre el sistema inmunológico (las defensas del organismo) y la actividad física. Varios estudios epidemiológicos han expuesto la menor prevalencia de diferentes formas de cáncer entre las personas físicamente activas. Experiencias recientes han sugerido que las mujeres que realizan ejercicios físicos en forma regular tendrían menor predisposición a tumores de mama y útero. La actividad física es una herramienta fundamental en la prevención y el tratamiento de la diabetes. Por otra parte, es un elemento indiscutible en la terapéutica de la hipertensión arterial.

La vida con mayor plenitud

No cabe duda que la actividad física regular ofrece una serie de posibilidades para verse y sentirse mejor. Dentro del concepto de salud, el ejercicio físico cumple un rol fundamental, ya que al practicarlo de manera cotidiana, aumenta la vitalidad en general y reduce la posibilidad de padecer enfermedades. Varios son los efectos positivos de la práctica de ejercicio, entre las cuales podemos nombrar:
  • Favorece el desarrollo pulmonar y cardiaco, favoreciendo así la capacidad de respuesta de estos órganos tanto en actividad como en estado de reposo
  • Tonifica la masa muscular, y aumenta el volumen de los músculos de nuestro cuerpo, esto hace que nuestro cuerpo se estilice y sea ágil en los movimientos.
  • Nos ayuda a eliminar los excesos de calorías, que el cuerpo reserva, aumentando la oxidación de grasas y azucares.
Los beneficios son innumerables, y puesto que no existe una actividad física ideal, consideramos ejercicio a aquel que va desde el deporte de competición hasta un simple paseo, ya que la actividad que se elija dependerá de la edad, el estado de salud, y la personalidad de cada uno.

Mejor embarazo

Para poder mantener un buen estado de salud, la práctica de ejercicio de manera aislada, no basta. Siempre debe ir acompañado de otros hábitos saludables como ser una alimentación equilibrada y variada; como así también de la ausencia de tabaco y exceso de alcohol. El cambio de un conjunto de hábitos perjudiciales hacia los saludables, es la garantía de poder gozar de un bienestar general.

La práctica de una actividad física está también recomendada para la mayoría de las mujeres embarazadas. Es fundamental durante la gestación, porque trae beneficios, tanto para el bebé como para la mujer, controlando su peso, mejorando su condicionamiento físico, y actuando positivamente en su estado de ánimo, psicológico y social. Sin embargo, si estás embarazada y deseas prácticar algún ejercicio físico, lo más aconsejable es que consultes primero con tu médico acerca de los ejercicios que puedes hacer.

Los resultados de la práctica de ejercicios físicos durante el embarazo son muy positivos. La mujer que pueda disfrutar de esa actividad, se sentirá mejor en todos los sentidos, más controlada y con más energía y vitalidad.

Planifica tus ejercicios

Una vez tomada la decisión de incorporar el ejercicio a la vida es conveniente desarrollar una planificación del trabajo físico. Esta actitud puede contribuir a una mayor adherencia al programa ya conocer los progresos logrados. Puede resultar muy importante planificar días y horarios que serán dedicados a mejorar la aptitud física y mejorar la salud. Una simple plantilla donde se anote la fecha y los minutos que se dediquen a cada actividad es una buena alternativa.
Si hemos estado inactivos varios años, deberemos iniciar nuestro entrenamiento con pequeño esfuerzo. Las caminatas son una excelente manera de comenzar, pero también existen actividades recreativas y deportivas adecuadas para todas las edades y para todos los físicos. No es necesario ser un gran deportista para efectuar juegos grupales con pelota o andar en bicicletas de paseo. Si tenemos la posibilidad de utilizar piletas de natación, recuerda que caminar en el agua es un excelente ejercicio, y aun más, si comenzamos con movimientos de flotación siguiendo los consejos de un profesor.
Entrenamiento
Los ejercicios empleados se deben ajustar a las características individuales de cada persona. También los deportes elegidos pueden realizarse de distinta forma según la edad, sexo, peso corporal, habilidades naturales, tiempo de inactividad, etc. Compartir con amigos o familiares las actividades físicas diarias es una buena forma para incentivarse mutuamente. y si no hay alguien para convencer, en el parque cercano probablemente encontraremos mucha gente con las mismas inquietudes. No olvidar que el ejercicio físico es una excelente manera para acrecentar los vínculos sociales.

Para planificar un programa es necesario tener en cuenta el tipo de ejercicio, la intensidad, la duración y la frecuencia semanal que se adoptarán. Es necesario recalcar que antes de iniciar un programa de actividades es conveniente conocer si el organismo está en condiciones adecuadas para tolerarlo. Esto es más importante a medida que aumenta la edad, más aún si se ha dejado de hacer actividad física por períodos prolongados. La consulta a su médico de cabecera es importante.

Al hacer referencia que el tipo de ejercicio depende de las cualidades y condiciones de cada persona, es importante señalar que una persona joven, sin problemas de salud, puede comenzar una actividad física cuando lo desee. Distinta es la situación, cuando ya se tiene cierta edad y se padece alguna enfermedad.

No abandones la práctica

Logrado el peso ideal, es ahí donde no se debe abandonar la práctica de ejercicio, ya que al seguir realizándolo será posible mantener el peso y evitar el efecto rebote que algunas dietas provocan. Esto previene las subidas y bajadas de peso en corto tiempo. Por lo tanto cuando el fin es la reducción del peso corporal, el ejercicio debe ser de intensidad media y diario, compatible con una dieta baja en calorías. Ahora bien, cuando no existen problemas de peso y el fin es mantener un buen estado general del organismo y peso, el tipo de alimentación debe ser equilibrada, variada, sin excesos ni restricciones.

Para concluir, el ejercicio actúa de manera global sobre la persona, tanto a nivel físico como mental. Nos relaja, distrae y esparce del ritmo de vida moderno, estas dos facetas, la física y la mental, hacen del ejercicio una práctica altamente recomendable.

La lectura es a la inteligencia lo que el ejercicio es al cuerpo.

Disciplina del Yoga

Técnica yoga
En Yoga la relajación, realizada de forma consciente y dirigida, ayuda a recomponer el equilibrio energético del cuerpo, aflojando y liberando las tensiones, los nervios y las contracturas.

Somos seres automatizados que contemplan la vida siempre desde el mismo prisma; nuestras reacciones y actitudes no varían puesto que estamos sumergidos en numerosos condicionamientos culturales, sociales, educativos, etc., que limitan nuestra libertad de desarrollo. Para regular y equilibrar las funciones del cuerpo y la mente es necesario aprender a economizar la energía producida por el cuerpo que, muy a menudo, se gasta inútilmente. Se emplea más energía en mantener los músculos continuamente preparados para la acción que en la verdadera acción.
Durante la relajación apenas se consume prácticamente prana (energía vital) Entre otros beneficios se produce una disminución de la ansiedad y de la presión arterial, estabilización de las funciones cardiaca y respiratoria, mejora de la circulación sanguínea y de la calidad el sueño, aumento de la temperatura cutánea, mayor velocidad de reflejos y capacidad de concentración y de la memoria, además de una mayor resistencia frente a las enfermedades y una mejor oxigenación cerebral.
La práctica de la relajación de forma habitual y constante también conlleva el incremento de la capacidad creativa y mayor capacidad de aprendizaje, así como el desarrollo del nivel de conciencia, de la capacidad de visualización interna dirigida y de reflexión, de la tendencia natural a conocerse a sí mismo y de la disposición del organismo a auto curarse.

La disciplina del Yoga

El Yoga es una disciplina psicofísica nacida en India hace varios milenios, que tiene como meta lograr la armonía interior y mejorar la calidad de vida. Armonía interior que debe ser entendida como un estado de bienestar psico-físico. En este sentido desde el Yoga se considera que el ser humano es una Unidad (de allí el significado de la palabra Yoga que en sánscrito quiere decir "Unión") donde la mente y el cuerpo no son entidades aisladas, sino que se relacionan íntimamente. Es así como el bienestar psíquico y el bienestar físico se logran conjuntamente por el desarrollo conjunto de técnicas psico-corporales.

Es la disciplina oriental que más se practica en occidente, habiendo demostrado su especial utilidad para las personas que viven en grandes ciudades con un ritmo de vida acelerado y bajo la influencia del estrés cotidiano. Cada vez son más los médicos que recomiendan a sus pacientes la práctica de Yoga como herramienta para mejorar su calidad de vida.

Con la naturaleza

Beneficio interior

La práctica regular del Yoga aporta muchos beneficios que se empiezan a sentir desde el inicio mismo del curso, y se profundizan con la práctica a lo largo del tiempo. Entre los beneficios más útiles que aporta el Yoga al hombre moderno, se encuentran:
  • Reducción del estrés y la ansiedad, las técnicas de Yoga actúan sobre el sistema nervioso, relajándolo y dándole el descanso necesario. De esta manera se previene el incremento constante de los niveles de ansiedad y estrés.
  • Toma de consciencia del propio cuerpo, de sus funciones y sus necesidades.
  • Aprender a relajarse mental y corporalmente, aprendizaje que luego sirve para encarar los problemas y dificultades cotidianas de una forma serena y armoniosa.
  • Mejora la circulación de la sangre que aporta oxígeno y nutrientes a los diferentes órganos y tejidos del cuerpo.
  • Mejora la flexibilidad y movilidad del cuerpo, eliminando progresivamente contracturas musculares y dolores crónicos, y revitalizando las articulaciones y tejidos del cuerpo.
  • Aumenta la concentración mental, pues a diferencia de un ejercicio físico convencional, en Yoga cada movimiento, y cada respiración es un acto de consciencia focalizada en el propio cuerpo.
  • Aprender a respirar de forma correcta y natural.
  • Aprender a encarar las situaciones cotidianas de manera positiva y serena.
  • Aporta una nueva energía y sensación de bienestar que se prolonga varios días luego de la práctica.
  • Armoniza el cuerpo en su conjunto, restableciendo el equilibrio en sus funciones mas vitales.
Técnicas y aplicación

Las técnicas que utiliza la disciplina del Yoga consisten en:
Respiratorias: aprender a respirar de forma correcta y natural.
Corporales: posturas que trabajan sobre diferentes órganos del cuerpo, estiramientos musculares que ayudan a mantener la flexibilidad y movilidad del cuerpo.
Relajación: para lograr los máximos beneficios del Yoga se aprenden las técnicas de relajación que incluyen la relajación consciente.
Pensamiento positivo: por medio de escuchar y tomar consciencia de nuestro cuerpo y de nuestra respiración, así como del aprendizaje de la relajación se desarrolla una sensación de bienestar físico y mental que nos ayuda a encarar las situaciones y problemas cotidianos de una forma serena y con una actitud positiva.
Todas las personas pueden practicar Yoga. Aún aquellas que tienen limitaciones de índole física, ya que con un trabajo supervisado y adaptado a esas limitaciones pueden beneficiarse enormemente de su práctica. La experiencia replicada a lo largo de todo el mundo, ha demostrado que el Yoga es muy beneficioso para las personas que viven bajo el estrés constante de las grandes ciudades y del ritmo de vida acelerado.
Actualmente vivimos presionados en un mundo repleto de tareas, siempre de cara al exterior, que nos impide conocer nuestra esencia o naturaleza interna. Esto hace que nos sintamos frustrados, inquietos, tensos y en consecuencia, enfermos. Para el yoga la enfermedad es una falta de vitalidad y lo importante es descubrir sus causas. Cuando surge algún problema tomamos medicamentos para acallar las señales que el cuerpo emite y no nos damos cuenta que con sólo estirarnos, relajarnos, vivir conscientes, rehusando influencias negativas, respirando de una manera lenta y controlada, con una alimentación sana y natural, podemos restablecer la salud y prevenir la enfermedad. Pues bien, el yoga consiste en aplicar una serie de técnicas que nos ayudan a obtener esa salud plena.

Cuerpo y mente

Estas técnicas consisten en ejercicios de relajación, asanas o posiciones corporales, pranayama o ejercicios de control respiratorio y técnicas de interiorización y concentración que nos conducen a una total plenitud.

Al concurrir a clases de Yoga diariamente, cual sea el método y estílo que nos hace sentir mejor, el sólo hecho de entrar a un centro de yoga nos relaja. No nos preocupamos por lo que tenemos que hacer. El monitor nos indica posturas que nos rompen tensiones, respiraciones que nos calman y llenan de oxígeno. Comenzamos a tener más tiempo. Podemos concentrarnos en nosotros y brindarnos atención a como estamos en realidad. Parece que el tiempo se vuelve más lento, que todo se cambia, que las preucopaciones mentales se van con las tensiones musculares, y que el espíritu se suelte permitiéndonos sentir a nosotros mismos. Ese Oasis de Paz aumenta con la relajación y luego se potencia con los mantras o música al final de la clase, con el resultado es un bienestar extraordinario.

En el caso de querer aplicarlo en casa, el yoga es una disciplina que no requiere de artefactos sofisticados, ni de grandes espacios. Sólo se necesita un espacio adecuado, tranquilo y limpio para realizar su práctica. Se recomienda su práctica sobre una alfombra o colchoneta, ambientado con música de relajación. Una actitud positiva es un factor muy importante en la práctica de Yoga, pues aprender a escuchar a nuestro cuerpo requiere el desarrollo de la paciencia y tolerancia.

No somos sólo cuerpo, o sólo espíritu, somos cuerpo y espíritu a la vez.

La sonrisa

La sonrisa, es la luz de nuestro rostro, la que nos abre muchas puertas, la que genera aptitudes positivas y la que nos alisa el camino para llegar a los demás. Tiene un efecto multiplicador en cualquier tipo de actividad que desarrollemos. Pedir algo por favor, y acompañarlo de una sonrisa, produce un efecto muy positivo en la otra persona.

Pareja sonriendo

Siempre, nuestra sonrisa , debe ser natural, y nada fingida; esta actitud positiva nos beneficia en nuestras relaciones con los demás. Es una de las actividades más beneficiosas para nuestro organismo y bienestar. Si una persona no pudiera reír, desde un punto de vista médico, acabaría enfermando.

La risa es una manera de reaccionar ante situaciones o expresar emociones. Es una conducta que favorece la confianza y la comunicación entre las personas: cuando reímos nuestro cerebro libera endorfinas, hormonas de la felicidad, que tienen capacidad de aliviar el dolor y equilibran el tono vital.

Algunos efectos físicos de la risa:
  • Ejercicio: con cada carcajada ponemos en marcha casi 400 músculos, algunos incluso que sólo se ponen en marcha al reír .
  • Limpieza: las lágrimas limpian los ojos; la risa también despeja la nariz y los oídos. Eliminando toxinas ya que con el movimiento del diafragma se produce un efecto masaje en el aparato digestivo que ayuda a eliminar ácidos grasos y sustancias tóxicas.
  • Oxigenación: entra el doble de aire en los pulmones, con lo que la piel se oxigena más.
  • Analgésico: al liberar el cerebro endorfinas, unos minutos de risa actúan con un efecto analgésico.
  • Rejuvenecedora: al reír estiramos y estimulamos los músculos de la cara: efecto tonificante y antiarrugas.
  • Previene el infarto: fortalece los pulmones y el corazón, debido a los movimientos del diafragma.
También tiene ciertos efectos psicológicos:
  • Elimina el estrés al producir endorfinas y adrenalina, reanimando nuestro tono vital. También nos hace más receptivos y ver el lado positivo de las cosas.
  • El roceso de regresión puede generar un retorno a un momento anterior emocional como mecanismo para aliviar una realidad percibida como dolorosa o negativa.
  • Exteriorización a través de la risa exteriorizamos sentimientos y emociones; los efectos sociales de la risa son evidentes: es contagiosa y es una vía de ayuda a situaciones un tanto incómodas
Con todos estos datos, parece mentira que muchas veces nos cueste arrancar una sonrisa, aunque sea pequeña.
Parece ser que según nos vamos haciendo adultos, reímos menos: los niños ríen unas 300 veces al día frente a las 100 de los adultos. Pero no por eso debemos desistir de sonreír, en cualquier momento o situación, una pequeña sonrisa es un gran regalo.

Es bueno tratar los asuntos con cierta dosis de humor. Nos va a ayudar a reducir tensiones, despierta nuestro interés y atención y si se manifiesta con naturalidad y de forma espontánea, puede contribuir a neutralizar conflictos y momentos difíciles.

Estimulación fisiológica

Familia alegre

Hay un antiguo dicho que señala: La llegada de un buen payaso al pueblo hace más por la salud de sus habitantes que veinte burros cargados de fármacos.

A la edad de entrar en la guardería, los pequeños sonríen unas 300 veces al día, mientras que los adultos se ríen una media de unas 17 veces al día (mujeres y hombres ríen por igual). Los niños también sonrien al dormir, mientras sueñan, algo que los adultos ya no hacemos. Acostarse con la predisposición a sonreir, puede estimular de forma que aumente nuestro descanso.

Según el psicólogo Steven M. Sultanoff, antiguo presidente de la Association of Applied and Therapeutic Humor, el sentido del humor influye en nuestra salud de diferentes formas. "El humor estimula la risa y, como sabemos, la estimulación fisiológica a través de la risa conlleva una serie de beneficios para la salud. Parece reducir el estrés; estimula la producción de inmunoglobulina A y tiende a estimular los linfocitos T, que son anticuerpos que combaten las infecciones". También reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés, que puede debilitar la respuesta inmunitaria.
Numerosas investigaciones han mostrado cómo las personas que sienten de forma crónica emociones estresantes, como la rabia, depresión o ansiedad, sufren un impacto negativo en su salud debido a dichas emociones. Los estudios más numerosos se han realizado en enfermedades del corazón y muestran que las personas crónicamente enfadas y hostiles tienen un riesgo de 4 a 5 veces mayor de tener un ataque cardíaco que el resto de las personas. Quienes tiene una actitud negativa y pesimista hacia la vida son más susceptibles a padecer enfermedades habituales como resfriados y problemas digestivos.
La risa produce una estimulación que es a la vez relajante. Según algunos autores, la risa estimula también indirectamente las endorfinas, que son los analgésicos naturales de nuestro cuerpo, aumentando la tolerancia al dolor.

Pero la risa no sólo nos proporciona una estimulación fisiológica sino también nos proporciona una experiencia emocional satisfactoria. Si una persona está deprimida o enfadada y alguien la hace reír con algún comentario gracioso, su estado de ánimo cambia inmediatamente y la ira o depresión se desvanecen, al menos momentáneamente. Por eso el sentido del humor es una poderosa arma para utilizar en los momentos difíciles de nuestras vidas.

Hay sonrisas que no son de felicidad, sino de un modo de llorar con bondad.

Síntomas de la depresión

Aquellos que no han sufrido una depresión, no saben realmente en que consiste esta díficil enfermedad. Todos podemos sentirnos hartos, abatidos o tristes en algún momento de nuestras vidas, especialmente tras situaciones muy estresantes como el fallecimiento de un ser querido. Generalmente, este tipo de tristeza suele ser pasajera aunque, en ocasiones, puede ser desproporcionada en relación con el suceso que la desencadena. Otras veces, la infelicidad surge sin causa aparente.

Malestar

La depresión que persiste en el tiempo, que es grave, o que empieza a dominar todos los aspectos de la vida diaria es una enfermedad, y aquellas personas afectadas por la misma pueden beneficiarse de la ayuda de profesionales capacitados. La presencia de ciertos síntomas característicos puede alertarnos de que alguien cercano a nosotros está sufriendo una depresión que requiere de ayuda extra. Dichos síntomas son:
  • La presencia de tristeza que no cambia según las circunstacias.
  • El llanto sin razón aparente.
  • La presencia de ansiedad, preocupación, irritabilidad o tensión.
  • Una pérdida de apetito con pérdida de peso.
  • El cansancio y la pérdida de motivación.
  • La pérdida de interés en la actividades normales de la vida diaria.
  • La incapacidad para concentrarse y los olvidos frecuentes.
  • La presencia de pensamientos de autodesprecio y desesperanza.
Los efectos de la depresión sobre el trabajo

Aquellas personas que sufren una depresión se comportan de una forma no habitual en muchos aspectos de su vida, tanto en casa como en el trabajo. Algunos cambios que pueden llegar a ser particularmente evidentes para los compañeros de trabajo o para sus jefes son:
  • La lentitud y los errores frecuentes en el trabajo.Dificultades en la concentración con olvidos frecuentes.
  • Un inadecuado cumplimiento horario.
  • Una mayor frecuencia de ausencias injustificadas o de abandono del puesto de trabajo por enfermad.
  • Frecuentes discusiones y enfrentamientos con los compañeros de trabajo.
La depresión puede por tanto tener importantes consecuencias sobre la capacidad del trabajador para desempeñar su actividad laboral de forma efectiva. Algunas personas con depresión tienen incluso que dejar de trabajar por completo durante cierto tiempo a causa de la gravedad de sus síntomas. Muchos, sin embargo, intentarán continuar luchando conscientes de que su rendimiento es peor del habitual. La identificación de una persona que sufre una depresión, posibilitará una ayuda efectiva, acelerará su retorno a un nivel de funcionamiento mejor, y reducirá mucho sufrimiento innecesario.
Identificación

Impotencia
Los equipos de trabajo se encuentran en una situación óptima para darse cuenta de la presencia de cambios en su compañero que pueden sugerir que sufre una depresión y deben animarle a buscar ayuda. Cuanto antes se consulte, más precoz y eficaz será el tratamiento. El empresario que es consciente de que un empleado suyo tiene dificultades puede ayudar permitiendo que el paciente se ausente del trabajo o facilitando la baja laboral si la depresión es grave, así como animándolo a reincorporarse una vez que la situación haya mejorado. Ya que muchos trabajadores pueden temer que el revelar este tipo de problemas pueda afectar a su seguridad laboral, estos temas deberán ser tratados de la forma más efectiva y confidencial posible por parte del trabajador social o del médico de cabecera del paciente. La mayor parte de las personas afectas de depresión será capaz de reincorporarse a su trabajo en el plazo de unas pocas semanas.

Tratamiento

El hecho de hablar sobre los propios sentimientos es útil en sí mismo. Muchas personas con depresión comienzan a sentirse mejor en cuanto empiezan a hablar sobre sus problemas. La mayoría de las personas con depresión puede beneficiarse de una serie de tratamientos suministrados por médicos o profesionales entrenados para tal fin.

La elección del tratamiento más adecuado dependerá en gran parte del paciente así como de la naturaleza de la depresión. La mayoría de los tratamientos disponibles se pueden incluir dentro de dos categorías principales: los tratamientos hablados, como la psicoterapia de apoyo, y los fármacos antidepresivos.

Ambas alternativas terapéuticas deben ser suministradas durante un período de tiempo que suele abarcar varios meses, pueden ser empleados de forma independiente o conjuntamente, y acelerarán la recuperación de un episodio depresivo. Aunque es frecuente la preocupación acerca de la posibilidad de que los fármacos antidepresivos sean adictivos. Como en otras muchas enfermedades, la mayoría de las personas afectadas por una depresión se recuperará completamente y será capaz, en su momento, de regresar a su trabajo y desarrollarlo sin mayor problema.

De gran importancia a la hora de afrontar el tratamiento de un trabajador afecto de una depresión es el hecho de que el terapéuta que asuma al paciente sea consciente de las demandas y condiciones del trabajo del mismo.

¿Pueden unas condiciones laborales causar depresión?

Para la mayoría de las personas el trabajo les aporta una estructura en su vida diaria y la oportunidad para hacer amigos, así como una forma de aumentar su autoestima y su sentido de competencia. Para la inmensa mayoría de la gente un trabajo fijo y bien pagado puede ser de gran beneficio reduciendo el riesgo de depresión y generandoles felicidad. No resulta por tanto sorprendente que aquellos que se han quedado parados recientemente o que llevan muchos meses sin trabajo presenten un mayor riesgo de desarrollar una depresión que los que continuan empleados.

Imposibilidad
Trabajar, por tanto, tiene un gran impacto beneficioso sobre la salud mental, aunque existen algunas circunstancias en las que la situación no es exactamente así. Aunque no está claro que unas condiciones laborales adversas puedan directamente causar una enfermedad depresiva, lo que si parece cierto es que una presión y un estrés excesivos en el trabajo pueden combinarse con otros problemas del paciente, tales como la presencia de dificultades en el hogar o de acontecimientos vitales adversos recientes, y contribuir al desarrollo de una depresión.

Existe un cierto tipo de trabajos se asocia con un aumento del riesgo de insatisfacción laboral y de estrés. Unas condiciones laborales inadecuadas, tales como oficinas con un espacio físico reducido y un ambiente congestionado, pueden contribuir a la aparición de estrés y tensión.
Algunos aspectos del propio trabajo pueden ser importantes. Aquellos trabajos en los que un empleado se siente con pocas oportunidades para utilizar sus conocimientos, habilidades o destrezas, o los trabajos que son repetitivos o rutinarios, parecen particularmente propensos para dar lugar a insatisfacción laboral y baja autoestima. La incertidumbre sobre si se desarrolla adecuadamente el trabajo, o sobre cambios futuros en el empleo, puede dar lugar a sentimientos de preocupación y tensión. Los empresarios difíciles que intimidan y critican continuamente a sus empleados empeorarán cualquier sentimiento de inseguridad que exista en el trabajador.
Los empleados que consideran que no pueden opinar sobre la forma en que su trabajo está organizado o que piensan que las decisiones son impuestas desde arriba estarán predispuestos a la frustración. La introducción de sistemas informáticos tiene efectos beneficiosos en la eficiencia de las empresas al ahorrar considerable cantidad de tiempo, pero, al mismo tiempo, conlleva más presión para la realización de los trabajos y demanda decisiones más rápidas, que pueden dar lugar a estrés entre los empleados. La informatización de las empresas también tiene consecuencias de gran alcance en la forma en que éstas han sido estructuradas, lo cual afecta a la gente que trabaja en las mismas.

El trabajo sin prisa es el mayor descanso para el organismo.